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HISTORIA: DE LA CELTA ABÓBRICA AL BURGO MEDIEVAL DEL AVIA.

"Si la historia es tu pasión, Ribadavia es tu destino"

Ribadavia, villa hospitalaria, ha sido testigo de la presencia de numerosos pueblos y civilizaciones que desde tiempos remotos han colonizado este territorio, debido a su privilegiada situación y hábitat. Prueba de ello son los valiosos restos que se han encontrado en las inmediaciones de la villa correspondientes a la cultura celta y romana.

RECUERDOS DEL PASADO

Hace más de 2000 años Ribadavia y la comarca del Ribeiro era un territorio en manos de los celtas. Debido a la alta importancia de la comarca , sugestiva y atrayente, no sólo por los encantos de su belleza, sino por la feracidad de su suelo, por las minas de sus montes, por el oro de sus ríos y por las condiciones minerales y termales de sus aguas, fue esta una zona muy habitada desde los tiempos más remotos. Iberos, celtas, fenicios y romanos contribuyeron a desenvolver y a humanizar la comarca, dejando señales y restos de gran importancia en casi todas las parroquias del Ribeiro. Los celtas que construyeron sus castros en Ribadavia, San Vicenzo, Man da Moura, San Trocado, Lansbrica, Eira de Mouros, Lapela, Beade, Chan da Moura, Santa Marta, Castrelo de Miño, etc. Nos dejaron el nombre del río Avia y muchos restos de sus construcciones, aparejos y joyas depositadas en nuestros museos. También los romanos se asentaron en la zona, extrayendo el oro del río Miño y aprovechando las grandes surgencias termales, dejando un importante legado (altares, calzadas, monedas, aparejos domésticos y de culto, lavaderos de oro, etc.), Ribadavia es tratada como la Abóbriga de Plinio. Se dice que gracias a la presencia romana debemos la presencia del viñedo en nuestra tierra.

También los visigodos dejaron su impronta, corta pero relevante, ya que según algunos estudiosos acuñaban moneda en Francelos.

HISTORIA DEL BURGO IN RIPPA AVIE

Ya en tiempo de cristianos, en concreto entre los siglos VIII y XII, se produce el despertar de la comarca, ligado a los monasterios de Valparaiso, Barcena, Arnoia, Castrillo, Gomariz, San Clodio, etc, y a las numerosas fortalezas que se asentaban en toda la comarca: San Xés, La Mota, Sande, Novoa, Pena Corneira, Castro de Miño, Castro de Veiga, Orcellón, Roucos, Cabanelas y Castro Cavadoso, por lo que el Ribeiro era conocido en el siglo X con el nombre de Territorio de Castela. 
Se inicia durante estos siglos el despege agrícola, el monasterio de Arnoia concede el primer foro fechado en Galicia a labradores, convirtiéndose toda la comarca en la bodega del reino Asturleones y Gallego, ya que son numerosos los monarcas de la época que sitúan sus Celarios reales en el territorio de Castela.

Pero es sobre todo a partir del siglo XI cuando el "Burgo in Rippa Avie" empieza a adquirir mayor dimensión y protagonismo, ya que según la tradición, el Rey García situó aquí la capital del Reino de Galicia entre los años 1065 y 1071. En el siglo XII se inicia la expansión demográfica y económica de Ribadavia, potenciada por el poder monástico de San Clodio, Melón y Oseira, y unida a la producción y comercialización del vino del Ribeiro. A esta época pertenece el Fuero Real "protección y trato especial" que le concede el rey Fernando II en el año 1164 a la villa.

También prosperó en la villa una comunidad hebrea, agrupándose en calles, plazas y travesías en torno a la denominada Porta Nova, llegando a formar una de las más interesantes juderías de Galicia. Considerados buenos administradores y gestores, su principal actividad económica se basaba en la administración de bienes, el comercio y el desarrollo de oficios artesanos.

En el año 1375, Enrique II de Trastámara situa en este burgo a Don Pedro Ruiz Sarmiento, (nombrándolo Señor de Ribadavia y Adelantado Mayor del Reino de Galicia) se inicia de esta forma el señorío de Ribadavia con los Sarmiento, perdiendo Ribadavia su condición de villa realenga.

El dominio de los Sarmiento se verá reforzado en 1476 al instituirse el Condado de Ribadavia en favor de Don Bernardino Pérez Sarmiento, privilegio concedido por los Reyes Católicos como pago por su ayuda en la Reconquista.

El escudo de los Sarmiento, formado por trece bezantes de oro, aparece esculpido en numerosos edificios civiles y religiosos de Ribadavia y del Ribeiro, e incluso de España, ya que al emparentar con otras familias nobles del país, adquirieron mayores posesiones y títulos, sobre todo en Castilla.

Crecía en estos tiempos la vid y la producción del vino, contribuyendo con su comercio al aumento de riqueza en la Villa y a su prosperidad. En el siglo XV se inicia la época de mayor esplendor de Ribadavia y del Ribeiro, siendo los siglos XVI y XVII los más halagüeños. Tanto la nobleza como la hidalguía y el clero extendieron sus brazos por toda la Comarca del Ribeiro, y la comercialización del vino alcanzó elevadísimas cifras, dejando una riqueza considerable en el país y convirtiendo a este territorio en uno de los más prósperos de España debido a la exportación del vino del Ribeiro a Inglaterra, Italia, Flandes, Alemania y otras partes, reputándose entre los mejores de Europa, tal como describe Cervantes en su obra "El Licendiado Vidrieras" o el Licenciado Molina en su "Descripción del Reino de Galicia" cuando se refiere a Ribadavia como la "Madre del vino en quilate subido".

Corría en estos siglos un verdadero río de oro, y atravesó esta comarca una época de prosperidad y riqueza fruto de la cual se conservan hoy grandes edificios históricos que existen en casi todos los pueblos del Ribeiro y en muchas ciudades de Galicia que se enrriquecieron con la venta. No existía en Galicia monasterio, convento, cabildo, ni casa noble, que no fuese poseedora de viñas y casas con sus respectivos lagares en el Ribeiro, dado el alto precio que alcanzaba este caldo en los mercados del país y en toda Europa. Este "vino", muy apreciado en medio mundo, hizo que Ribadavia emergiese como una de las Villas más prósperas y señoriales de la historia de Galicia.

Los ingleses enviaban corredores a las bodegas del Ribeiro, y el vino era cargado abundantemente en las flotas que se dirigían a Inglaterra, Francia, Escocia, Flandes y América, e incluso por la Armada Invencible para abastecer a la tripulación. Sólo la posición beligerante de España y los problemas religiosos con Inglaterra hacen que se inicie la ruptura comercial con este país, que era uno de los principales consumidores y comercializadores del Ribeiro en Europa.

Ribadavia, testigo y símbolo privilegiado de la bonanza del Ribeiro, es buena muestra de un pasado glorioso y de la historia de una Comarca que tiene en el vino su razón de ser, un producto de alta calidad situado entre los mejores caldos blancos del mundo, cuya fama universal ha llevado el nombre de Galicia a las mejores mesas durante muchos siglos.

Escudo de los Sarmiento

A Granxa (Cubas)

A Granxa (Vendimia)

Casco Viejo

Plaza G. Boente

Viñas del Ribeiro

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