info@ribadavia.com 

 

PERSONAJES ILUSTRES

Dentro de la vida social y política tenemos a:

JOSÉ MARÍA CHAO RODRÍGUEZ

Nació en Leiro en 1790; Farmacéutico. Estudio en el colegio de Farmacia de Santiago de Compostela y participó en el Batallón Literario. Fue practicante de farmacia militar hasta el año 1814. Terminada la guerra, terminó sus estudios de Farmacia y se estableció en Ribadavia, donde inició una intensa actividad política antiabsolutista. En 1826 abrió una botica en Vigo y prosiguió con sus actividades políticas, por las que fue perseguido. En 1835, el gobernador de Pontevedra le dio una comisión para realizar fumigaciones de buques sospechosos de ser focos de contagio de enfermedades infecciosas.
Posteriormente, la Junta Gobernativa de Santiago de Compostela lo nombró boticario del Gran Hospital compostelano, y la Junta Central de Galicia lo designó catedrático de Farmacia Experimental del Colegio de Farmacia que se pretendía reabrir en la Universidad. En 1850, el ministerio lo nombró profesor de Química y de Historia Natural de la Escuela del Puerto de Vigo.
Tuvo una destacada actuación en la epidemia de cólera que padeció la provincia de Pontevedra alrededor de 1850, por lo que recibió el reconocimiento de la Xunta de Sanidad. Por este motivo publicó “Específico contra la Cólera”(1854), en la que se expone los síntomas del cólera y su método curativo . Esta preocupación por el tema sanitario , manifestada también en las denuncias contra la violación de las disposiciones sanitarias y las irregularidades que se cometían en la leprosería de la Isla de San Simón, provocó que la Junta provincial de Sanidad le confiase la dirección facultativa del botiquín que debía establecerse en esa leprosería y suministración de la fumigaciones. Murió en Vigo en 1858.


LA FAMILIA PARDO

Familia de gran peso social durante el siglo XIX en la sociedad riberana; dueños del pazo de Casaldereito, la más rica tanto en tierras como en rentas de ese siglo, entre los que destacan:

- D. JOAQUÍM PARDO RODRÍGUEZ

Licenciado en derecho y abogado, tendrá una fugaz participación en política como diputado provincial, pero se dedicará en cuerpo y alma al cuidado de sus tierras.

- D. JOAQUÍM PARDO OSORIO

Sirvió como cadete en la guerra de La Independencia en el año 1808, alcanzando el grado de teniente en 1811 y de capitán en 1819.
Durante el Trienio estuvo en las provincias vascas a las órdenes del general D. José Mª Torrijos, más tarde sería capitán de la milicia urbana de la Coruña en 1834 y en el mismo año primer oficial de su Gobierno Civil.
Volverá a la política activa, en calidad de Diputado Provincial, en el bienio progresista.
Abandonó su carrera política para cuidar Casldereito.

- D. RAMÓN PARDO

Juez y magistrado de primera instancia de Guadalajara en 1838.
Fue diputado en Cortes en el año 1837 y después del bienio progresista, etapa en la que llegó a ocupar la plaza de magistrado en la Audiencia de Madrid en Mayo de 1856, compatibilizando tal función con sus obligaciones parlamentarias.

D. EDUARDO GARCÍA PENEDO

Alcalde de Ribadavia en el siglo XIX.
Joven de brillante porvenir, se distingue como uno de los abogados de más nombría en Ribadavia.
Durante unos cortos años dirigió la nave municipal.

EDUARDO CHAO

Nació en Ribadavia el 5 de Noviembre de 1821, comenzó sus estudios en Vigo y luego cursó Farmacia en las Universidades de Santiago y Madrid. Su vida y obra se puede estudiar en tres aspectos: el político, el literario, y el gallego.
Se trasladó con su familia a Vigo por motivos políticos y cursó los estudios en esta ciudad hasta que se fue a Santiago de Compostela donde empezó la carrera de Farmacia; allí participó en la acción de Lavacolla contra los carlistas; posteriormente colaboró en la defensa del sitio de la plaza de Vigo por parte del comandante-general de Pontevedra. Se trasladó a Madrid, en donde se licenció en Farmacia, y comenzó su carrera periodística como redactor de la “Gaceta”. En 1854 fue elegido diputado por Ourense para las Cortes constituyentes, que por primera vez no eran absolutamente monárquicas. Participó, junto con los sargentos del cuartel de San Gil, en el levantamiento popular de 1866 e Septiembre de 1868, viajó por toda Europa y ayudó a organizar el movimiento liderado por el general Pierrand en el Alto de Aragón. Tras el triunfo de la Gloriosa(Septiembre de 1868), participó en la Junta revolucionaria de Madrid y fue nombrado director general de Telégrafos. En 1869 lo eligieron diputado por Ourense para las Cortes que promulgaron la nueva Constitución. En 1871 fue elegido diputado por Vigo. En 1873, tras la proclamación de la República, fue nombrado ministro de Fomento durante el gobierno de Nicolás Salmerón. Desde su ministerio promovió importantes cambios dentro de la administración del estado y de la educación, y realizó numerosas obras públicas. Organizó y regulamentó los servicios de los fareros, creó una división para la inspección y vigilancia del ferrocarril, estableció sindicatos y jurados de riego, creo una junta para el control del Canal Imperial de Aragón, creó las juntas de puertos, el gabinete de Historia Natural, el Jardín Botánico en Madrid, una comisión para la elaboración del mapa geológico de España y el Instituto Geográfico, además de descentralizar todo el sistema de obras públicas. Durante su mandato, se presentó en Junio de 1873 al primer plan general de instrucción pública, realizado por Juan Uña, bajo la inspiración de Francisco Giner de los Ríos. Con este plan se incorporaban nuevas materias y se estructuraba las viejas, como la antropología , la biología e la ética; la cosmología y la teodicea, la química general, mineral y orgánica, la uranografía y la geología , la botánica y la zoología o la tecnología. La propuesta enseñaba un fondo de interés para el desenvolvimiento de las ciencias físico-naturales y recogía las viejas ideas liberales de “ciencia, progreso y bienestar”.
Tambien se promovió desde ese ministerio la creación de cátedra de Histología Normal y Patológica en la facultad de Medicina de Madrid, la creación de la cátedra de Química Aplicada a las artes en la Universidad de Valencia; la reorganización de la enseñanza en las facultades de Filosofía y Letras, Ciencias Exactas, Físicas y Naturales y la regulamentación de las oposiciones a cátedra. Su preocupación por la educación lo llevó a su primera junta directiva de la Institución Libre de Enseñanza, a la comisión de propaganda y a la tesorería de esta institución. Aunque en el fin de la República abandonó la vida política, siguió manteniendo la actividad pública, sobre todo en Vigo, ciudad en la que se instaló en 1880. En 1881 estableció en Vigo un observatorio meteorológico traído desde Inglaterra, sobre el que publicó una pequeña obra de divulgación titulada “El observatorio meteorológico de Vigo”1884), en la que se exponía unas pequeñas nociones de meteorología teórica y práctica(incluyendo un apartado sobre le clima de Vigo). Como periodista colaboró con publicaciones madrileñas como “El Espectador”, “La Guindilla”, “El huracán”, “El Eco de las Barricadas”, “La Discusión”, “El Crédito”, “El Correo de Ultramar” y “La Justicia”; y gallegas entre las que destacan “La Ilustración Gallega y Asturiana”, fundada por su hermano, “La Oliva”(luego El Miño), fundada en 1886 junto Manuel Murguía y Juan Compañel, “La Concordia de Vigo”, “La Gaceta de Galicia” y el “Diario de Santiago”. Su obra trató diversos temas, tanto científicos como políticos o históricos. Vigo fue objeto de atención en muchos de sus trabajos: “Necesidades del provenir de Vigo”(1881), “El ferrocarril y el puerto de Vigo”(1883), “Defensa del proyecto del puerto comercial de Vigo”(1884), “Comparación de las observaciones de la zona Cantábrica”(1885) y “El verdadero ferrocarril de Madrid a Vigo por Ávila, Salamanca y Portugal”(1886). Sobre los problemas económicos que afectaban a Galicia escribió “La ostricultura en Galicia”(1880), “y el proyecto de ley contra la excesiva división de la propiedad y del suelo en Galicia”(1873). Entre sus obras de carácter histórico sobresalen “Razones de España par la revolución de Septiembre”(1840), “Los republicanos y la época”(1842),”Historia de la militar y política de Martín Zurbano”(1846), el prologo de las “Páginas contemporáneas de Baldomero Espartero”(1846), “La guerra de Cataluña”(1847), “Cuadros de la geografía histórica de España desde los primeros tiempos prehistóricos hasta el día, con varios mapas de los diversos dominios”(1849); “Diccionario de la política”(1850) y “Diccionario enciclopédico de la lengua española”(1853). En el ámbito científico, dirigió la “Revista Química Matritense(desde el año 1851), y “Los tres reinos de la naturaleza”(1852); escribió un Tratado de Minerología, así mismo, en colaboración con Nemesio Lallana, redactó un Curso elemental de Minerología Médica”(1884). Además colaboró en la Biblioteca Ilustrada de Gaspar Roig y fundó la Biblioteca del Hombre Libre. Fue presidente honorario de la Sociedad de Socorros La Coperativa, iniciador de la Escuela de Artes y Oficios, y del Real Colegio de Farmacéuticos de Madrid. Murió en Madrid en 1887, a su muerte el ayuntamiento de vigo le dio su nombre a una de sus calles del núcleo histórico de la ciudad, donde se localizaban las Escuelas del Centro que, a partir de ese momento, pasaron a ser conocidas como Escuelas Chao.

Página 01  02  03  04  05  06  07  08

Escudo de los Sarmiento

A Granxa (Cubas)

A Granxa (Vendimia)

Casco Viejo

Plaza G. Boente

Viñas del Ribeiro

Home

   © 2003 Grupo5.com